viernes, 22 de agosto de 2008

Juliana, de ajo, de gato, pero... de letras NO.


Bien, en este momento tengo un caudal de conflictos sintácticos, por enésima ocasión me incursionaré al estudio más preciso y elevado de la lengua, sin mucho auge cerebral.
Cuando le entiendo si me gusta, creo que hasta la disfruto, sin embargo, antes de que el entendimiento me ilumine pueden pasar millones de cosas como: que vea el reloj y prefiera dormir más que llegar a clase, que no entienda nada, que me sonroje porque la maestra me obligue a responder algo que no sé, que aborte la misión por miedo a que mi ignota burricie se devele, en fin, tantas cosas.
Que si el complemento de régime prepositivo o Chuchita y sus dativos éticos - madricos, si es o no el se, que si el copulativo, es decir, que ata o une, que si las pruebas de una perífrasis verbal y la mosca vuela y la rata no corre, no come y no puede resolver ejercicios sintácticos.
No sé en que momento me perdí, de verdad, de niña jamás vi televisón por 15 largos años, fui discriminada por todo la primaria por no saber quien es Remy y hasta el momento no sé quién es. Era muy buena estudiante de español, leí como bestia infantil, escribía cuentecillos, toda una monada de la lengua y ahora la realidad es OTRA. Y no sé que hacer.
Fotografía de: Alexander Apóstol, Sopa de letras I, 1995-1997.

Tramoyista quiero ser


LIfe isn´t about finding

yourself.


LiFe iS abouT creatinG

YOURSELF.


(Unknow)
Fotografía de: Yin Zhaohui, Untiled, 2008.
A Peperepe y Agus.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Hace olas de tiempos en el TIEMPO.






T O DAVÍA ME RES UE N AN...

o tOdavÍa mE resuena el AlmA.




Hecatombe del petróleo



700 intelectuales le rezan a un tanque de petróleo

1
Sin invitación
hemos venido
setecientos (y muchos están aún de camino)
de todas partes, donde ningún viento sopla ya,
de los molinos, que muelen lentos, y
de las estufas, detrás, se dice, de las cuales
ningún perro sale ya.
2
Y te hemos visto
de pronto en la noche,
tanque de petróleo.
3
Ayer aún no estabas ahí
pero hoy
ya sólo estás tú.
4
¡Acercáos todos,
los que cortáis la rama en la que os sentáis,
trabajadores!
Dios ha vuleto a venir
en forma de tanque de petróleo.
5
¡Tú, feísimo,
tú eres el más bello!
¡Violéntanos
tú, objetivo!
¡Extingue nuestro Yo!
¡Haznos colectivos!
Pues no se haga nuestra voluntad,
sino la Tuya.
6
Tú no estás hecho de marfil
ni ébano, sino de
hierro.
¡Soberbio! ¡Soberbio! ¡Soberbio!
¡Tú, inaparente!
7
¡Tú no eres invisible,
ni tampoco infinito!
Sino de siete metros de altura.
En ti no hay secreto alguno,
sino petróleo.
Y tú nos tratas,
no según un capricho aún insondable,
sino según cálculo.
8
¿Qué es para ti una hierba?
Tú te instalas encima.
Donde antaño hubo hierba,
¡ahí te encuentras ahora tú, tanque de petróleo!
Y ante ti hay un sentimiento
de nada.
9
Por ello, escúchanos
y líbranos del mal del espíritu.
¡En el nombre de la electrificación
la cadena de montaje y la estadística!

poema de Bertolt Brecht.
Oil on canvas by: Wang Guangyi, Materialist´s Art, 2006.

sábado, 16 de agosto de 2008

Siempre quise ser un vagabundo


Desde la infacia las efigies disonantes al canon del buen vivir llaman mi atención. Al inicio creí temerles por esa mirada tan extraña como de otro mundo, a veces ríspida, malévola o en pleno viaje.
Posteriormente, pensé que era la imprudencia de mirar a Lynch a las 3:00 de la mañana, pero no, la verdad es que esos olores tan penetrantes, esa templanza para comer lo que nosostros llamamos desperdicios, ese no tiempo de vida, esa construcción de la oquedad material es lo que me fascina.
Mi pettite voyeur se alimenta de esos habitantes secretos de la urbe pavorosa (no para ellos), mi ego se diezma al descubrir la frágilidad, mi vulnerabilidad, la verdadera. Es decir, jamás he resisitido dormir a la intemperie, esta boba bulimia bien cuidada no podría vivir sin lo light o las verduras desinfectadas, mi empecinada imagen no sería capaz de depositar fuera de un receptáculo asignado por los demás los desperdicios orgánicos. Si de pronto un día me tirara a la nada muy en el fondo sé que mi extinta y lacerada alma junto con la rata del cerebro no dejarían de fastidiar con la escuela pendiente, con los objetos que dan forma al mundo (libros, chacharas, una casa, un auto), el sentimento de opresión se intensificaría y la rata cobraría más y más poder con la idea de culpabilidad y fracaso: ser una perdedora.
¿Perdedora de quién o de qué?
Qué sucede en la psique de un ser que lo orilla a salir un día de casa y dejar todo atrás, a unirse con el asfalto a construir una poética de lo urbano en toda la extensión del significado, a entregarse a la verdadera vida que huye del mundanal , no rüido, precepto impuesto por unos desconocidos que trazan nuestro supuesto devenir.
¿Cuáles son sus referencias deícticas? ¿Su axis mundi? ¿Qué se sentirá no saber de la opresión del mundo ni del devenir?
Siempre quise ser un vagabundo, pero nunca me atreví.
Fotografía de: Chityra Ganesh, Hidden, 2007.