
“la alondra es el espíritu de un alma invisible que con su canto quería consolar a la tierra"/"el hombre entonces se dejó convencer, cogió con el corazón muy triste la alondra cantarina y saltarina y le prometió al león que le daría lo primero con lo que se encontrara en casa"/"dame un nombre, un solo nombre para todo cuanto vuela: cardo piedra granada, un solo nombre que el deseo sea por la mañana corola de cal alondra"
domingo, 29 de marzo de 2009
¿Cómo es el olor de la muerte?

martes, 25 de noviembre de 2008
Para nuestra hijita
y los músculos de la cara,
el sol te acaricia
el cuerpo tan pequeño,
yo te miro abrazado al viento
y adivino el momento en que
fuiste forjada
por un sol de oro
y torbellinos de arena oscura.
Hermosa y nueva,
perfectamente recortada sin
los vicios de nuestro tiempo
dormitas,
bostezas,
¿qué será de tu vida hijita amada
y de todos nosotros
tus padres?
Esa pequeña boca que gesticula
un tibio aliento
¿a quién le besará el calor
y las inquietudes?
Cuidate de los carros al atravesar la calle
me dan ganas de decirte
con tu vestido de azul y blancas grecas
no sería alegre que rodaras por el suelo
no te mueras así ,
no así, como todos
qué importa si temprano o tarde,
pero, no te mueras con la cabeza
vacía
y el corazón hinchado de desasosiego.
Parece sueño,
queremos verte bailar
que como tu mamacita y sus hermanos,
es decir, que somos nosotros
que siempre hagas lo que se te de la gana
limpia de polvo y paja
completa de color y conciencia
atendida por tu perfecta luz
del instante que ahora brilla.
Quisiera aconsejarte cosas
pero, no quiero,
mejor te veo,
te amo,
te sonrío y me postro altivo
con la humildad poderosa de una aurora,
alondra o azucena
que doblega y tuerce dulcemente
al sol
cada vez que este sube.
Mejor una tarde jugamos
y otra respeto tus hazañas
y más allá
quién sabe,
tal vez, me entierres y reces algo,
algo como eso de "All you need is love",
o algo de Pink Floyd y Lennon
tal vez, te recuerde a Li-Tai-Po
o Adán y su vida
o un Zapata maravillado de alegría.
No sé que podamos ser para ti
cuando nos veas
de cabello largo
dictando clases o cerrando un escenario,
no sé qué sera de nuestros amores tan diferentes
y nuestros ojos hondos.
Pancho querrá cantarte,
Lalo te dará natilla y turrón
o un huipil de Oaxaca y Tlaxcala,
yo no sé,
se me ocurre todo
instantes de ayuda,
secretos a voces
entre nosotros y la montaña.
Ella besará tu cuello
antes de que caiga el día.
Ellos dos te aman
se recogen en un nido
aprisionan la noche y el alba
para cobijar con su amor de estrellas
el blanco manto de tu sonrisa bella.
Duérmete un rato
vendré más tarde para jugar contigo,
me iré a las rutas del corazón y la distancia
aguarda un poco
ya estaré contigo
niña blanca, hermosa, bella
recién nacida.
Benjamín Santamaría