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sábado, 16 de febrero de 2013

ONOMATOPÉE



















La pared, el piso, el cielo
Y amante mía
Un poco de anatomía
Un mucho de secreción interna
Un mucho de secreción externa
Un poco de sonido carnal:
Pitto... pitto... pitto...




poema de Daigaku Horiguchi
Colour photography by Concha Prada, Lechera XV, 2012.

martes, 16 de agosto de 2011

Buenos amigos





El buddha Gotama , en el Sigála Sutra, expresa cómo han de conocerse los amigos de buen corazón:

  • porque prestan ayuda,
  • porque son iguales en el goce y en el dolo,
  • porque declaran lo que es bueno y saludable y
  • porque dan el doble (de lo que uno necesita).





Dali Moral, José, Diccionario budista, Kier.

Inkjet print on cotton paper mounted on aluminum by Esther Mathis, Wasser #14, Swiss, 2010.


viernes, 29 de enero de 2010

Si conocieses al Tiempo...












-Si conocieses al Tiempo tan bien como yo -dijo el Sombrerero-, no hablarías de malgastarlo como si fuera una cosa. Es una persona.

-No entiendo lo que quiere decir- contestó Alicia.

-Naturalmente que no-dijo el Sombrerero, moviendo la cabeza con aire despectivo.-Estoy seguro de que ni siquiera has hablado nunca con el Tiempo.

-¡Quizá no!- contestó Alicia con cautela, pero sé que tengo que marcar el tiempo cuando aprendo música.

-Ah, eso lo explica todo- dijo el Sombrerero-. El Tiempo no soporta que lo marquen como si fuera ganado.

Pero si estuvieras a buenas con él, él podría hacer casi todo lo que tu quisieras con el reloj. Por ejemplo, supón que tus clases empiezan a las nueve de la mañana: no tienes más que susurrar una insinuación al Tiempo para que las agujas empiecen a girar en un santiamén.

Video film de Teresa Hubard and Alexander Birchler, House with Poll, 2004
Fragmento de: Caroll, Lewis. Trad. de Mauro Armiño, Alicia en el país de las Maravillas. (El Club Diógenes no. 23).

sábado, 10 de octubre de 2009

El tiempo remoto se escribe con A


Y cada día
aumenta la antigüedad de este camino compartido, nadie lo creía, ja ja, menos yo: la más incrédula.


Esto empezó tan rápido, unas miradas, una salida, un poco de encuadernación y una película, así: simple con una carga cada vez más intensa, urgencia de un nuevo rostro, nuevas historias, un sendero que no conocía.


Hay noches que me pregunto cómo será el devenir, las raíces penetrarán las capas del suelo natural, ¿hasta dónde?


Diálogos corporales, olores que expropié, tus cavidades me conmueven, me subliman, de pronto todo es diferente, todo es nuevo, ya no me da miedo.


Y mi discurso se tornará besugo, a quién le importa, esto ,también, es una necesidad espiritual. Y si nadie me entiende o comprende que más da...
Millones se han ido y se irán.


Undo



Yuichi, Hibi, To terminate the valve of all relativity, Japón, 1992. Gelatin silver print.

viernes, 17 de abril de 2009

Ío sono Dakini

Las dakinis se caracterizan por ser de temperamento agresivo o volátil, evocan el flujo de la energía del espacio, bailarinas o camin

antes del cielo: las que se mueven en el espacio.


Su danza representan los movimientos y pensamientos de la conciencia en el flujo mental del dharmakaya similar al florecimiento espontáneo de Buda o rigpa.


En este contexto, el cielo o el espacio, indican la insustancialidad de todos los fenómenos, lo cual es, al mismo tiempo, el potencial puro de todas las posibles manifestaciones.


Las dakinis son agentes de prueba y desafío. Hay situaciones en las que una dakini ha venido a comprobar el conocimiento o el control de un aspirante sobre un tema particular.


Dakini perturba al aspirante a Mahasiddha. Cuando son superadas las pruebas impuestas por ellas, el aspirante a menudo es reconocido como un Mahasiddha y a menudo elevado hasta la tierra pura de las Dakinis, un lugar de éxtasis de iluminación.
Las Dakinis se relacionan con la energía en todas sus funciones y están vinculadas con las revelaciones más altas de los Anuttara Tantras que representan un camino de hacia la transformación. La energía de las emociones negativas kleshas, llamados venenos, son transformados en la energía luminosa de la claridad de la iluminación (jnana).


Sat nam

gracias a tu maestro interior, buena vibra

Pintura de: Nguyen Thann Brinh, The perfect Lotus, Vietnam.

jueves, 16 de abril de 2009

Profesión - Opresión


De cómo una de mis profesiones fue ser Hada Convolvulus y me jubilé. O cómo intento retomar la vida (joga-lOve). Yoga, joGa, you don`t have to speak, I feel emotional landscapes.

¿Futuro?
¿Cuáles son tus proyecciones a futuro? Una cena en Masaryk cortar el filete con inseguridad, temblar, tirar el cubierto evidenciar mi falta de ciencia y letras. ¡Basta de escrutinio!


Lo peor es pedir.
¿Será siempre la respuesta un nombre falso?
Lo peor es pedir,
luego cerré los ojos para ver algo más, para ver otra cosa,
la ráfaga de tu respiración.


No durará
se desvanece
es latente: pierdo vapor,
esta cara,
estas piernas,
estas tetas,
lo que ves
vejez
la mirada de fondo distante o
las selvas inventadas
qué quedará,
qué (me) quedará.

Woo-ooh
OoooH
woo-ooh
Excuse me,
but I just have to
explode,
explode this body
off me.

Hello Space boy
you`re sleepy noW
This chaos is killing mE.
bye, bye love.

Oil on canvas by: Ed Paschke, He he, 1996.

miércoles, 7 de enero de 2009

Fermosura urbana




Desperté con prisa, con la locura de la urbe, apuré un té verde tibio, ya sabes me cuesta lo caliente, mi paladar no fue hecho para los hervores de la vida y el borboteo matutino. Como el café de Lázaro ubicado en la entrada de Filosofía y Letras que está hecho para el paladar de un dragón, sin descartar la posibilidad de realizar la compra con tres horas de antelación y se podrá ingerir caliente.

Estoy nerviosa en espera de una resolución laboral, segundos y minutos que se alargan en la temporalidad del día, señales de cambio, ya no deseo estar en TPI. Bob me calma un poco con sus cánticos, ahhh espera que desespera, "So much trouble in the world".

Y si no me llaman esta angustia desaparecerá y el tedio, dudo, se mitigará, pero que bobadas digo.

Hoy justo en medio del camino lleno de humanoides me pasó la hermosura al lado, no lo podía creer y pensé en ti. Diez años después una bolsa baila a mi lado, había hojarasca, sabes, en Coyoacán el otoño es notorio, cada año los pies crujen en el asfalto, los tonos ocres pintan las calles y es la única estación que nos vista con explícita presencia.

Si Sam no hubiese destacado ese ritual citadino, probablemente yo no lo habría notado.

Y sí, me resuena el cerebro con los diálogos, me postro ante vos y la hermosura de la urbe pavorosa:

-En menos de un año estaré muerto, por supuesto, todavía no lo sé. Y en cierta manera, ya estoy muerto.

-He perdido algo, pero nunca es tarde para recuperarlo.
-Sé que podría estar bastante enfadado por lo que me paso, pero es difícil estar enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo.

-A veces, siento como si la viera (la vida) toda a la vez y es demasiado. Mi corazón se llena como un globo que está a punto de estallar... y entonces recuerdo que tengo que relajarme y no intentar aferrarme a ella, y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no puedo dejar de sentir gratitud por cada simple momento de mi estúpida y pequeña vida... No tienes idea de lo que estoy hablando, pero no te preocupes, algún día la tendrás.

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Fotografía e instalación de: Slinkachu, Unwanted ones, 2008.
Película de : Mendes, Sam, guión de Alan Bail. American Beauty, Estados Unidos, 1999, 122min.

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miércoles, 24 de diciembre de 2008



Al llegar a casa no empecé a leer. Simulaba que no lo tenía, únicamente para sentir después el sobresalto de tenerlo. Horas más tarde lo abrí, leí unas líneas maravillosas, volví a cerrarlo, me fui a pasear por la casa, lo postergué más aún yendo a comer pan con mantequilla, fingí no saber dónde había guardado el libro, lo encontraba, lo abría por unos instantes. Creaba los obstáculos más falsos para esa cosa clandestina que era la felicidad. Para mí la felicidad siempre habría de ser clandestina. Era como si yo lo presintiera. ¡Cuánto me demoré! Vivía en el aire... había en mí orgullo y pudor. Yo era una reina delicada.

A veces me sentaba en la hamaca para balancearme con el libro abierto en el regazo, sin tocarlo, en un éxtasis purísimo. No era más una niña con un libro: era una mujer con su amante.


Fragmento del cuento: Felicidad Clandestina de Clarice Lispector.
Fotografía de: Lynn Biandi, Chandelier, 2008.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

¿Nacionalidad? Jamasiana



-¿Cuándo volveremos a casa? -le preguntaba a menudo a mi padre, entendiendo por casa Shuku-gawa.

-Jamás.

El diccionario me confirmaba que aquella respuesta era terrible.

Jamás era el país en el que vivía. Era un país sin retorno. No me gustaba. Japón era mi país, el que yo había elegido, pero él no me había elegido a mí. Jamás me había designado: era súbdito del estado de jamás.

Los habitantes de jamás no tienen esperanza. El idioma que hablan es la nostalgia. Su moneda es el tiempo que transcurre: son incapaces de ahorrar y su vida se dilapida hacia un abismo llamado muerte y que es la capital de su país.

Los jamasianos son grandes constructores de amores, de amistades, de escritura y otros desgarradores edificios que contienen su propia ruina, pero son incapaces de construir una casa, una mirada, ni siquiera algo que se parezca a un hogar estable y habitable. Sin embrago, nada les parece tan digno de codicia como un montón de piedras convertidas en su domicilio. Una fatalidad les oculta esa tierra prometida desde el preciso instante en el que creen tener la llave.

Los jamasianos no creen que la existencia sea un proceso de crecimiento, una acumulación de belleza, de sabiduría, de riqueza y de experiencia; desde el momento de nacer, saben que la vida es disminución, pérdida, desposesión, desmembramiento. Se les otorga un trono con el único objeto de perderlo. Desde los tres años, los jamasianos saben lo que la gente de los otros países apenas saben a los sesenta y tres años.

De todo eso no habría que deducir que los habitantes de jamás son tristes. Al contrario: no existe un pueblo más alegre. Las más minúsculas migajas de gracia sumergen a los jamasianos en un estado de embriaguez. Su propensión a reír, a disfrutar, a gozar y a maravillarse no tiene paragón en este planeta. La muerte les acecha con tanta fuerza que tienen por la vida un delirante apetito.

Su himno nacional es una marcha fúnebre, su marcha fúnebre es un himno a la alegría: es una rapsodia tan frenética que la simple lectura de la partitura hace estremecer. Y, sin embargo, los jamasianos tocan todas sus notas.

El símbolo que adorna su blasón es el beleño.

Amélie Nothomb, Biografía del hambre, Anagrama, 2006.

Painted fibreglass, Hamra Abbas, Woman in black, 2008.

martes, 25 de noviembre de 2008

Para nuestra hijita

Mayab 15 de febrero de 1982
Allí estás recostada
con el rostro perfecto y limpio
contrayendo los ojos
y los músculos de la cara,
el sol te acaricia
el cuerpo tan pequeño,
yo te miro abrazado al viento
y adivino el momento en que
fuiste forjada
por un sol de oro
y torbellinos de arena oscura.

Hermosa y nueva,
perfectamente recortada sin
los vicios de nuestro tiempo
dormitas,
bostezas,
¿qué será de tu vida hijita amada
y de todos nosotros
tus padres?

Esa pequeña boca que gesticula
un tibio aliento
¿a quién le besará el calor
y las inquietudes?
Cuidate de los carros al atravesar la calle
me dan ganas de decirte
con tu vestido de azul y blancas grecas
no sería alegre que rodaras por el suelo
no te mueras así ,
no así, como todos
qué importa si temprano o tarde,
pero, no te mueras con la cabeza
vacía
y el corazón hinchado de desasosiego.

Parece sueño,
queremos verte bailar
que como tu mamacita y sus hermanos,
es decir, que somos nosotros
que siempre hagas lo que se te de la gana
limpia de polvo y paja
completa de color y conciencia
atendida por tu perfecta luz
del instante que ahora brilla.

Quisiera aconsejarte cosas
pero, no quiero,
mejor te veo,
te amo,
te sonrío y me postro altivo
con la humildad poderosa de una aurora,
alondra o azucena
que doblega y tuerce dulcemente
al sol
cada vez que este sube.

Mejor una tarde jugamos
y otra respeto tus hazañas
y más allá
quién sabe,
tal vez, me entierres y reces algo,
algo como eso de "All you need is love",
o algo de Pink Floyd y Lennon
tal vez, te recuerde a Li-Tai-Po
o Adán y su vida
o un Zapata maravillado de alegría.

No sé que podamos ser para ti
cuando nos veas
de cabello largo
dictando clases o cerrando un escenario,
no sé qué sera de nuestros amores tan diferentes
y nuestros ojos hondos.
Pancho querrá cantarte,
Lalo te dará natilla y turrón
o un huipil de Oaxaca y Tlaxcala,
yo no sé,
se me ocurre todo
instantes de ayuda,
secretos a voces
entre nosotros y la montaña.

Ella besará tu cuello
antes de que caiga el día.
Ellos dos te aman
se recogen en un nido
aprisionan la noche y el alba
para cobijar con su amor de estrellas
el blanco manto de tu sonrisa bella.

Duérmete un rato
vendré más tarde para jugar contigo,
me iré a las rutas del corazón y la distancia
aguarda un poco
ya estaré contigo
niña blanca, hermosa, bella
recién nacida.

Benjamín Santamaría

sábado, 25 de octubre de 2008

OdIo lA lUZ AZUL al oÍdO
Ekta color print by: Richard Privre, Untitled (woman´s eyes lashes), 1983.

viernes, 17 de octubre de 2008

Orden equívoco del cosmos




1. no vomitar,
2. aprobar el examen de sintaxis,
3. terminar las evoluciones filológicas, no olvidar el reajuste de sibilantes y la velarización, ah la j es /x/,
4. no subir el kilo que subí,
5. moderar la ingesta de aspartame,
6. tolerar el maltrato laboral,
7. dejarte, por fin, no más repetición, no más de nadie,
8. YO: no soy nadie,
9. lavar la pila de ropa,
10. redactar los futuros extraordinarios,
11. cambiar el parche,
12. no contestar el teléfono a nadie,
13. no desvelarme por nadie,
14. ser más egoista
que nada y que nadie,
15. visitarte y retirar mis objetos de tu casa,
16. borrarte de mis contactos,
17. no escucharte más,
18. adiós al deseo,
19. ver mucho cine sola,
20. estudiar el fin semana en la Biblioteca Central,
21. ordenar los libros,
22. ordenar mi vida.
-------------------------------
Por cierto: me marcho.
En buena lid me miro no hay palabras ni respuestas para verme en ti, tampoco junto a ti. Por cierto ya me habían matado el alma antes, no encontrarás nada que matar esta ocasión.

Oil on canvas by: Ron English, Bunny Portal, 2007.



lunes, 29 de septiembre de 2008

dakini 26: diamantina

para latlatolli







-Sí, lo sé. ¿Lo sé?, dije esta mañana.


Caminamos al metro y por fin te decidiste a decir lo que probablemente no había necesidad de expresar, pero urde en la relación. Nos despedimos, seguí la marcha al empleo y pensaba: en verdad lo sé, eso que dices lo sé.

De pronto, descubro que no mi vida. Que lo olvidé, pero...
¿si yo...?

-Enserio. Ya no soy esa chica. Ya no fui, ahora SoY yO.
La otra que es y ya no es. La nueva que ya no es la vieja. La que ha caminado por la urbe pavorosa de noche y de día.
Esa que gritó: ¡El espejo miente! y decidió mutar alas de hada, canto de alondra, pechos de paloma, vientre de caracola, pelo de estrellas y ¿el alma? tiene que ser diamantina. No fue, ya es dIaManTinA polvorina.



¡Tanto andar! Mi vida tenés razón. ¡Tanto andar sin avanzar!
He dicho: ¡El espejo miente! Yo ya no miento, ya no me reflejo.
Brillosa de mí para ti, para el bien amado devenir.


Bing y polvo Bang y estrellas
Pólvora, pólvora de mí
la
azufrosa de mí,
la
carbonífera de mí,
la
salitrosa de mí
la
calorífica ...
pero lenta,
tiempo apreciable,
(aunque siempre) corto,
cortísimo de mí,
ciclos en mí.
convertible de mí.

Sí, mi vida
PólVORA, póLvoRa ,PÓlvora, pólvora de mí:
explosiva expansiva indefinida por el urdir.
No es ingenua mi torpeza,
mi vergüenza: me olvidaste; No.

PóLVOra, póLvOra de mí.
Algo más, mucho más.

Yo: dakini.
Yo: 26.
Yo: diamantina

-Sí, ya lo vi. ¡Ya lo vi!, dije en la tarde.
Selecciono el calzado y brillo.
Brillo.
Siente, siente, que yo te siento camino.::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
CAMINO ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::




Ilustración de: Marilyn Conway, Cebolleta, New Mexico. Hand colored silver gelatin print.