Mostrando entradas con la etiqueta escribana iniciática.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escribana iniciática.. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de diciembre de 2009

Ataque de escritura




Es uno de eso días en lo que no puedo parar de escribir, es un ataque de escritura, la mente vuela y las ideas desordenadas salen sin importarles ninguna regla sintáctica.

Desean correr y deslizarse por la bolilla, de la tinta al papel, de la energía eléctrica al ordenador.
 Apenas empiezo con unas letrillas y el cerebelo concluye ideas, no sé de qué manera explicar este desorden, sólo sucede: estado comatoso.

Palabras, ideas: no hay cohesión, sólo tinta que se impregna sin parar.

Fotografía de: Davey Moyra, Paysage, C - print.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

A veces



















Cuando estreno 
una pluma,
una hoja
... tinta!

Soy el violador 
en potencia
voy surcando
la virginidad de la hoja
voy manchando
con lúgubres ideas
su pureza.

Periódicamete 
me entra la culpa,
recapacito y descubro
que soy un asesino,
un transgresor
de la blancura, 
de la textura:
de la literatura.


Vintage gelatin silver print by: Sudek, Josef. View from studio window, circa 1950.

Vida breve



















Me asomo por la ventana
de la caja celeste
allí puedo descubrir
lo negro,
lo etereo,
pléyade:
¡Titila!

Escamas de piel
dulces viajeras
mudan,
un poro se tranforma:
dije:
¡emanación!

Grité:
C
   o  
      B
       á
       L
      t
     i
   c
a

Soy azul,
siempre fui azul:
caracolas y chalchihuites
me adornan.

La brisa, las olas;
me acompañan.
El frío:
mi camino.

C - print, resin, oil by: Mazzucco, Raphael. Giselle, 2008.

martes, 10 de noviembre de 2009




Hoy hay muerto la muerte
porque ha muerto la vida
campanas repican
el súbito tiempo.






Silver gelatin print by: Weston, Edward. Dunes, Oceano, CA, 1930.

sábado, 10 de octubre de 2009

El tiempo remoto se escribe con A


Y cada día
aumenta la antigüedad de este camino compartido, nadie lo creía, ja ja, menos yo: la más incrédula.


Esto empezó tan rápido, unas miradas, una salida, un poco de encuadernación y una película, así: simple con una carga cada vez más intensa, urgencia de un nuevo rostro, nuevas historias, un sendero que no conocía.


Hay noches que me pregunto cómo será el devenir, las raíces penetrarán las capas del suelo natural, ¿hasta dónde?


Diálogos corporales, olores que expropié, tus cavidades me conmueven, me subliman, de pronto todo es diferente, todo es nuevo, ya no me da miedo.


Y mi discurso se tornará besugo, a quién le importa, esto ,también, es una necesidad espiritual. Y si nadie me entiende o comprende que más da...
Millones se han ido y se irán.


Undo



Yuichi, Hibi, To terminate the valve of all relativity, Japón, 1992. Gelatin silver print.

jueves, 23 de abril de 2009

Escribana iniciática


Ser eScRiToR es una necesidad ExIsTeNcIaL. todA la literatura leída como la creada han tenido mucha influencia en mÍ; pero quiÉn me ha dictado lo que he hecho como escritor ha sido La ViDa, y lo que he escrito fueron respuestas a la vida.

Soy un hombre que he tenido una necesidad biológica de expresarme, de buscarle un sentido al mundo que nos roDea.


Uslar Pietri
Fotografía de: Miro Svolik, To the Fields, 1989.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Un silencio para vos

A Iván por la coautoría



No soy el mudo del teléfono, ni el anónimo del blog.

Yo no hablo de fantasmas, hablo de ti, de la vida en la urbe, de lo que acontece hace dos segundos o hace mil milenios y sigo hablando de vos y el plural.

Cirugía de lo que soy de lo que expelo. Por fin, silencio: la vacuidad congruente de carencia, falta de sentido, por fin, un todo sin sentido.

Silencio que exprimo, que fermento, se cuece a fuego medio, fuego lento, se cuece. Guiso que requiere más de un hervor.

Omisión, pausa musical, silencio musical, pausa, pausa de vos.

Los científicos investigan si es posible operar el interior del corazón sin hacer ninguna clase de incisión.

Androides de la ciencia, autómatas del confort, sí, decenas que no murieron, agradecemos la extensión de esta existencia, la prolongación en la Tierra.

Ovejas, sueños, K. Dick, irradacción.

Es tan poderosa esta asunción que resulta imposible la coherencia, la decencia, la ...

Un silencio para vos.



Gelatin silver print por: Graciela Iturbide, El señor de los pájaros, 1985.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Con los d(años) todo tiende a extinguirse






Una región que fue selvática en Tabasco actualmente es de pastizal, el impacto de este daño al ecosistema ha generado el lento y silencioso cese del mono aullador o Saraguato. Leí esto en una nota del periódico del mes de septiembre de este año.

Mi mente no pudo frenar los pensamientos, viajó a la velocidad de los chispazos que detonan los recuerdos y me miré allí en La Venta con el grupo 1123 en el año de ?, creo que ya no sé cuantificar el tiempo, respiré de nuevo el aire de ese estado, sentí el suelo fangoso en los pies, miré por segundos el recorrido que hicimos de la cabeza olmeca a un paraje solitario donde Luis Telléz, Rosario y yo nos perdimos y nos quedamos por un momento solos, los tres, allí frente a los enormes árboles. De pronto cayó un proyectil: un fruto que parecía un mango, pero era demasiado grande para serlo, después alzamos la vista y nos sorprendió ver no muy lejos de donde nos encontrábamos una mandíbula que mostraba sus fauces y que pertenecían a un mono aullador que por supuesto lanzó un grito de alerta.


Como suele ser mi costumbre grité un poco, Rosario me tomó del brazo y Telléz dijo: bien deberíamos retroceder, yo dije: corrámos, pero había tanto lodo y el mono era tan amenazante que el plan era una pésima opción, de nuevo mi cerebro voló a la misma velocidad de los chispazos que detonan los recuerdos y ahora estaba en el CCH Sur en clase de Biología II con la maestra Araceli y mi amada Nari, estudiábamos la fauna del país, aprendía que significa ser endémico.
Recordé tu voz maestra, diciendo: "el Saraguato es una especie muy violeta, muerde a sus agresores", correr era una estúpida opción, tu brazo sujetandome también fue una incómoda opción, el Saraguato es una especie endémica de México, el grupo 1123 fue una generación endémica en la facultad (y no sólo lo creo yo, recuerden camaradas lo dijo: Cecila Rojas, A. Arellano, Gallo, Paciencia, Armijo), Erandi es endémica en el tenor amistoso de mi corazón.

Sí, estábamos en medio de la selva en una práctica con Alfonso Arellano sólo llevó a los selectos del grupo 1123, nadie se acordó de Laura Irene, varios la despreciaban por ser tan Laura tan luminosa, en esa época Luis Paniagua pretendía ser arquitecto, pero también era parte del grupo 1123, todavía no conocíamos a Iván Cruz, todavía la vida no nos comía y no ingresabamos al mundo de los adultos, ni de los pares, ni de los divorcios, ni de las ausencias escolares, ni de la muerte de los padres, todavía ...

Una generación que perteneció a la Facultade Filosofía y Letras actualmente es de segregación, el impacto de esta separación ha generado el lento y silencioso cese de nuestros encuentros. Lo noté en nuestra última reunión.



Chromogenic print by: Tracey Snellig, Berlín, 2001.
Nota de Reforma, 22 de septiembre de 2008, año 15, núm. 5,390., pág. 20.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Estancia del viento


Liquidez en el ambiente.

Fluir como fluye el viento que viene y va.

Correr y ser imperceptible ser sin ser, estar sin estar.

Sólo eso: que alguien levante el rostro por la leve brisa de mi transitar.

Sólo un breve, minúsculo instante de mí.

Fluir como fluyen el aire líquido que refresca
pero se va, se va, se va.
C- print por: Narelle Autio, Breath, 2006.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Puesto que yo


congruentemente egoísta
cuando me tomo
me transformo


canibalismo
aire marino
caracolino
y escalofrío


¿qué puedo mujer designio?
mujer del camino
¿mujer, qué puedo designio?
Silver gelatin by: Jack Spencer, Aldama.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Tiempo en la Tierra no.1.


Hoy te diste cuenta de la soledad que habita en casa de la abuela, ella está en la cocina haciendo sus labores, los tíos en los trabajos, tu padre está perdido y tu madre en la oficina.


Todos concurren en diversas horas al hogar-pilar porque en el fondo, también les hace falta el tacto de ella, las caricias de ella, los consejos que nos aturden pero, en la cotidianidad nos han servido. Se escucha el resoplar de tu mirada, abuela.


Aún tienes fuerza para cuidarnos, principalmente a ti, que está sola, sí, pequeña Alouette. No tienes a nadie, a nada, sólo este simple papel y te piensas como a Wilde en su soledad y un pedazo de papel, así logró el mayor tratado de amor. Una carta a profundidad, un texto que va por las hendiduras y oquedades del alma.

Así el día: trapear los pisos, lavar la loza del meridiano pasado y verte a ti.
El espejo miente.
Imagen de: Franco Fontana, Puglia, Italia, 1987.

Tiempo en la Tierra no.2.




Hay días que ya no esperas nada de nadie, sólo de ti, pero no sabemos dónde encontrate.
------------------

----------------------------------------

---------------------------------------------------------------
Fotografía de: Flor Garduño, Hoja elegante.

Arrullo astral






(Habla seductora que escribí en clase. Antes de ser . m. para dejar de ser)

La noche aguarda cobijarte
de cálidas caricias
y confortables fantasias.




Duerme al ritmo
de la estación astral
de la canción celestial.
Duerme, duerme ya.


Los demomios no se han ido
la luz no te protege.
Mira niño si no duermes
viene Mefistófeles y te muerde.


Duerme al ritmo
de la estación astral
de la canción celestial.
Duerme, duerme ya.

Si te duermes
con tu hálito de paz,
niño, yo te cuido
como estrella fugaz.

Duerme al ritmo
de la estación astral
de la canción celestial.
Duerme, duerme ya.

Tríptico pictórico de: Louise Bourgeois, The reticent child, 2004. (Dry point with hand coloring).