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sábado, 16 de febrero de 2013

ONOMATOPÉE



















La pared, el piso, el cielo
Y amante mía
Un poco de anatomía
Un mucho de secreción interna
Un mucho de secreción externa
Un poco de sonido carnal:
Pitto... pitto... pitto...




poema de Daigaku Horiguchi
Colour photography by Concha Prada, Lechera XV, 2012.

lunes, 12 de septiembre de 2011

¡Ven! Te convido una leche de arcoíris

Para Daniela










A diferencia de algunos conocidos y cercanos que en su infancia jamás se mudaron de casa o vivieron con cierta estabilidad, yo tuve una infancia, a mi parecer, extraña y llena de giros abruptos.

Por ejemplo, una temporada de la década del 80 viví en una comuna hippie en Xochimilco habitada por maestros de la UAM -X, artistas, centroamericanos que huían de la guerrilla de su país (perseguidos políticos), teatreros y antropólogos. Las únicas infantes éramos mi hermana (no de sangre) y yo.

Recuerdo que era una casa enorme frente a un canal algo oloroso, tenía un jardín agradable con muchos árboles, más de 10 habitaciones, mucho espacio para jugar y unos gatos que fueron buenos acompañantes. Todos compartíamos las áreas comunes y cada quien tenía una recámara. Mi mamá y su esposo tenía una inmensa que dividieron en dos, una fracción les pertenecía a ellos y la otra mitad a nosotras.

Daniela y yo éramos hijas únicas, pero al unirse nuestros padres nos convertimos en hermanas, ella ya no tenía mamá y mi papá se había marchado. Ella siempre fue la mayor, porque aunque sólo me lleva tres semanas de edad, siempre fue más fuerte y madura en todo.

Nos tocó sortear muchas vivencias juntas, algunas felices y otras duras. Mi madre y su padre creían en un sistema de educación alternativo que en otras circunstancias, pienso, habría sido más fácil de sobrellevar, pero nuestra realidad económica y social era totalmente opuesta al plan que ellos concebían.

No teníamos televisor, no teníamos días de Reyes magos, no nos dejaban comer hamburguesas radioactivas de Mc Donalds o beber coca cola, nunca nos compraron barbies y jamás llevamos un sándwich o boing de almuerzo.

Éramos de extrema izquierda, sin religión, a cambio había radio en casa todas las mañanas, muchos discos de acetato, nuestros dulces de preferencia eran tradicionales del país, bebíamos agua simple y nuestros juguetes mayoritariamente, también eran mexicanos o sin una supuesta marca que promoviera estereotipos, los Reyes dejaron de existir a los tres años de edad, se intercambiaban por compras cuantiosas de libros cuando había Feria del libro infantil y juvenil, nuestros almuerzos fueron frutos secos como dátiles, pasas, nueces o fruta fresca.

Walt Disney era un farsante, entonces nos leían varias noches, antes de dormir, cuentos con la versión real y no maquillada, de pronto la Sirenita nunca se casó con el príncipe, ella decidió convertirse por unas horas en mortal para después mutuar en espuma de mar y morir.

El diez de mayo era una invención de la Iglesia y el Gobierno y toda mujer valía por sus actos de vida, no por parir. Y así tengo una larga cantidad de ejemplos de mi radical familia. Supongo que en su ideal educativo, ellos no repararon lo difícil que fue enfrentar en una escuela pública no llevar juguetes nuevos un 6 de enero y pasar como las niñas pobres de la primaria o como las hijas del diablo por no ser católicas o las excluidas por no saber quién es Remy o Raúl Velásco.

Muchas veces a esa edad pensaba: no soy pobre voy a clases de bale con pianista, sólo no tenemos televisión porque atonta a los niños. Era duro, o para mí lo fue, y creo que para Daniela algunas vivencias también lo fueron.

Irónicamente nuestros padres en sus peores etapas económicas fingían cierta estabilidad y trataban de llenar de alegría nuestras vidas. Hay un recuerdo muy amargo, tan amargo que termina por abrir las emociones y sabe dulce, un recuerdo trílce.

Mi hermana y yo odiábamos la leche simple y más si era caliente, creo aún nos sucede, entonces mi madre por muchos meses nos daba de merienda una leche que nombró como la leche de arcoíris.

Daniela y yo volábamos pensando que mi madre era única, ¡qué maravillosa idea! ¡Tomar leche de arcoíris!, una inocente y candorosa manera de creer que un arcoíris endulzaba la leche. ¿Y cómo era posible esto?

Con las limitaciones que se cargaban nuestros padres, al no poder si quiera comprar chocolate en polvo para la leche, ante nuestra negativa de beber leche con esencia de vainilla, mi madre puso en leche tibia unos pocos de chochitos de colores que además de endulzarla, la teñían con un espiral en forma de ya citado fenómeno óptico.

Cenas felices, muy felices, podíamos ser pobres por no tener televisión, pero nadie en las escuela tenía nuestra leche.

Hasta que un día cuando la conciencia inicia su madurez, ya lejos de mi hermana por la inminente separación de nuestros padres, uno se da cuenta que los chochitos eran la opción más económica para pintar la leche que agregar una cucharada de chocolate.

El otro día tomaba café con mi hermana y una querida amiga recordábamos dicha vivencia, reíamos por lo crédulas que fuimos y a la par se asomaba una pequeña lágrima. Decía Daniela: te sientes el niño más afortunado hasta que creces y descubres que tu vida fue como la película de La vida es bella, por la dureza (no por la guerra), tu padre inventa una realidad para que no sufras lo inexplicable y tu jamás te das cuenta.

Óleo sobre lienzo de: Saptarshi, Naskar. Luz, India, 2011.

jueves, 20 de mayo de 2010

Señal

















El cuerpo falla es una señal.


Me tardé en contar públicamente la incomodidad laboral por la que paso, hay días que no soporto esta opresión. No soporto a los burócratas.


Mi cuerpo sabe que debe huir, dedicarse a lo que ama, mi alma se contagia de este mundo de escritorios y oficinistas de la nada, de la verdadera perdición del ser.




Los veo y dan risa, somatizo, mi cerebro está acabado necesita un largo y profundo respiro.


¿Por qué es tan complicado vivir en esta sociedad? Sin dinero eres un don nadie: yo sé que no es así, mi corazón me lo ha dicho, me susurra. Esta vez mis amígdalas susurran su tristeza.




Los detesto debo volar, hacer lo que me gusta darme esa oportunidad antes de envejecer.




Scultura by: John Isaacs, A perfect Soul, Inglaterra, 2007.



viernes, 29 de enero de 2010

El retrato




Un portrait porte absence et présence...

Pascal




Me hiere tu silencio
brevemente cubierto
de laureles. Todavía
te miro como a una sombra
que se divide, a veces,
en fragmentos milenarios:
aquí la nube, allá
el vacilante aroma de la tierra.


Paso a paso, naufragando
detrás de cada muro,
acontece mi sueño, renacido
entre semillas cotidianas;
paso a paso. Manchas, flores
de grave claroscuro. Noble desierto
en que se pierden los exilios
numerosos; en que los enigmas
desbordan el cauce de la carne
y sollozan una vaga muerte
de aire macizo. Espejos
que se vuelven puntas de fuego.

Laberinto...
Todas las señales
presagian el hondo amanecer alado.
Pero tu voz no llega.

Poema: Jaime García Terrés.
Silver geltin print by: Cinto, Sandra. Untitled, 2001. Mixed media.

domingo, 24 de enero de 2010


Qué vida singular
y que espíritu, devotamente desarrollado.

En lo divino creen
únicamente aquellos que lo son.


Hölderlin
En el espacio ni la menor idea de quién es la fotografía.

martes, 1 de diciembre de 2009

Entrada sin título que versa de la añoranza y la soledad





Me gustan los árboles a la mitad de la calle que irrumpen el asfalto. Extraño Coyoacán, el olor a café de El Jarocho, los empedrados, la carga oscura y pesada que vibra al caminar en algunas aceras como la de Francisco Sosa, los callejones, la arquitectura de las casas, la cercanía con la UNAM. Extraño a mi abuela, los días que no volverán, amo ese pedazo de tierra y estoy lejos .

Ayer soñé que mi padre me mataba mientras yo nadaba en el agua negra de una laguna con rocas volcánicas quemándome los pies, el centro de la caja acuática contenía raíces largas, espinosas que conducían a las enormes ramas de un nopal. Disparaba a quema ropa.

En ocasiones siento que he tomado decisiones erróneas y un fragmento de mi sabe que el camino recorrido ha sido prolífico para la mente y el corazón.
Quisiera estar en otro lugar, vamos, no reniego de la estabilidad que empecé a gozar este año, me  refiero a ciertas aspiraciones que  no he logrado culminar o emprender.

También, hay días en lo que he deseado llorar con la furia de un animal, pero el agua salada no emana, se niega a mojar esta dermis facial. Resulta extraño porque de niña y adolescente lloraba con una facilidad sorprendente, después de JA todo se atrofió, la capacidad sensitiva del llanto se ha mudado a otros cuerpos dejando atrás mi ser. 

Esto último esta relacionado con un tipo de soledad que empezó a invadirme, de pronto me descubro sin amigos, la mayoría se marcharon, otros están lejos en sus ocupaciones; principalmente me hace falta la presencia femenina, una amiga con la cual discurrir historias de lo cotidiano, platicar del sexo opuesto y sentir que por allí está alguien en quien se puede confiar.

Fotografía de: Françoise Huguier.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Extirparán la raíz















Porque tu me faltas
quiero darle al alma 
el consuelo que le falta.
F. Céspedes

De la casa de la abuela sólo quedarán restos, cosas insignificantes, placas de concreto: el polvo me acompaña a levantar las ruinas de mi herencia.

La casa efugio se derrumbó,
(la derrumbaron)
recuerdos, recuerdos
recuerdos, recuerdos, 
la casa, desprovista, hueca... 
El vacío cóncavo del nacimiento de mi madre, la higuera,  mi infancia bailarina, conejos de angora azul celeste,  la vida  de mi abuela su historia de amor, la memoria de los que crió.

recuerdos, recuerdos
recuerdos, recuerdos

de calles empedradas, de historias y tus  travesías en el pedregal, calles con secretos, tranvías de la modernidad. ¡Sabías abuela que en el  Museo Nacional de Arte hay un cuadro de la calle de Panzacola y el río que cruzabas de niña!

Nadie me dijo que esto pasaría, nadie me advirtió: nadie te enseña a confeccionar un paracaídas tan resistente que las estacas del odio no puedan penetrarlo jamás.

¡Sabías abuela que el segundo capítulo de Santa es tu descripción del pedregal  del Coyoacán que alguna vez existió!

Despedirse del tendero, de la calle, de las plantas, de las piedras

mi abuela no ha muerto, sólo se mudó
 me mudé,
 extirparon nuestros corazones.

No duele dejar los muros de la casa, tal vez, sólo pesa el pensamiento de tenerte adentro, muy adentro, abuela y no encontrarte en tu lugar.

Apuena, Christian, Untitled (feet and cove eyes), 1998. Gelatin silver print.

viernes, 16 de enero de 2009

Aprendemos de tu equipaje


¿A dónde irán las almas, la esencia, el mirar, la voz, lo que nos hace ser uno. A dónde viaja?




Acusan mi presencia voluntaria y yo no sé qué es lo adecuado, permanecer o estar ausente, no sé cómo se torna el contacto con los viejos colegas cuando un abismos nos ha separado.




Pérdidas que yo no he experimentado, pérdidas que este día no deseo experimentar, te abrazaré en la lejanía porque no encuentro la manera apropiada de aproximarme.




Buen camino a la viajera, buen destino y a vos todo mi amor.



Acrylic on canvas by: John Nieto, Sitting Bull, 1990.

viernes, 17 de octubre de 2008

Orden equívoco del cosmos




1. no vomitar,
2. aprobar el examen de sintaxis,
3. terminar las evoluciones filológicas, no olvidar el reajuste de sibilantes y la velarización, ah la j es /x/,
4. no subir el kilo que subí,
5. moderar la ingesta de aspartame,
6. tolerar el maltrato laboral,
7. dejarte, por fin, no más repetición, no más de nadie,
8. YO: no soy nadie,
9. lavar la pila de ropa,
10. redactar los futuros extraordinarios,
11. cambiar el parche,
12. no contestar el teléfono a nadie,
13. no desvelarme por nadie,
14. ser más egoista
que nada y que nadie,
15. visitarte y retirar mis objetos de tu casa,
16. borrarte de mis contactos,
17. no escucharte más,
18. adiós al deseo,
19. ver mucho cine sola,
20. estudiar el fin semana en la Biblioteca Central,
21. ordenar los libros,
22. ordenar mi vida.
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Por cierto: me marcho.
En buena lid me miro no hay palabras ni respuestas para verme en ti, tampoco junto a ti. Por cierto ya me habían matado el alma antes, no encontrarás nada que matar esta ocasión.

Oil on canvas by: Ron English, Bunny Portal, 2007.



lunes, 22 de septiembre de 2008

Empiezo a entender. Inequívoca de la noche.



Empiezo a entender tu conjura Vida:



1. Me cumples los sueño, ya he dicho, oníricos,

2. Dispones de los encuentros. Vaya casualidad de las casualidades causales.

3) Soñar al padre que llama, se retracta y ama a los descendientes: CUMPLIDO.
a´) Nunca dijiste del daño, nunca advertiste del peligro.
ai)Aprendí, configuré el mapa familiar, la estructura nuclear, están los que deben y quieren. Alejo a los que no pueden o no deben.
--------Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé;(...) pero son… Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.-------------------------------------------------------

4.Un día de desiciones me postras a un hombre. Lo ensueño y camino por su sendero.
b)Implicas todo mi ser, todo mi sentir, todo de mí. CUMPLIDO. A falta de amor. A falta de todo. A falta de él - no ser.
b´)Nunca me hablaste del dolor, de la desolación, de la unidad que se desdobla y se separa.
bi)Ahhh, cómo crecí. Dejé de correr me enseñas a mirar, escuchar, caminar. La bella nadadora avanza con cautela. Construye una barca sin pretenciones de varar en algún puerto, apenas comienza el oceáno, apenas conoce su brazada, su patada, su respiración. Bella nadora, equívoca de la noche oceánica iniciática de la emancipación ávida está.

--------Son las caídas hondas de los Cristos del alma, de alguna fe adorable que el Destino blasfema. (...) Y el hombre… Pobre… pobre! Vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada.----------------------------------------------------------

5.Camino hacia la emancipación.
c) Incongruencias por fases. Un álter ego masculino inicia y parte a Querétaro, se va. Inmediatamente JG. viene del mismo sitio a mostrarme lares por millares. Punto y coma, la adolescencia pretende retornar en signo arial JR, pero ya no es menester, se es adulto, se mira diferente, el amor se ancla, se queda como camarada. Entonces me despido para estar con la mismisidad y el influjo arial regresa en JF más y más J kármicas.
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Pareciera que de nuevo inicia lo que salió mal, pero con una nueva oportunidad.
Alouette, señora de la pájaros y de la aves va lento, aprende poco a poco. Ya no evado Vida, empiezo a entender. qué bueno que la luz sólo estaba sofocada, ahora empieza a amanecer.


Instalación de: Marcellus L, 52° 30´50.13´´N 13°22´42.05´´E, 2007.
Fragmentos de Los heraldos negros de César Vallejo.

lunes, 4 de agosto de 2008

Mitad de año / mitad de amigos


Este año a diferencia del pasado, la vida me ha sonreído más de lo que yo esperaba. Sin embargo, no todo puede ser perfecto o como uno quisiera.
Los meses transcurridos me hacen notar la ausencia voluntaria de varias personas vitales en mi existencia, triste, pero real. Varios se han marchado y no por las ocupaciones de la vida adulta o los menesteres amorosos de esta época.
Simplemente se han ido, duele, duele, duele, al menos quisiera saber el motivo.
Ja, creo que no lo sabré.
Empiezo a preparar mi corazón, nada racional, para lo que sea. El amor ya está, los recuerdo también, eso ya no podrá cambiar, sólo resta el devenir.
Alisto el paraícadas, espero que esta vez el madrazo no sea tan fuerte.

(Preparo mi corazón, sí, el zorro me guía.)

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Es posible, en fin, que me equivoque sobre ciertos detalles muy importantes. Pero habrá que perdonármelo ya que mi amigo no me daba nunca muchas explicaciones. Me creía semejante a sí mismo y yo, desgraciadamente, no sé ver un cordero a través de una caja. Es posible que yo sea un poco como las personas mayores. He debido envejecer. (...)
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-No -díjo el principito-. Busco amigos.
¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
-¿Crear lazos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-.
Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro.
Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
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Antoine de Saint-Exupéry, El principito.