domingo, 31 de marzo de 2013

La vecina de la bruja






A Ted  (en respuesta a por qué querer-lo)   
Para Adriana Beatty por su compañía al andar.


(Fragmento)

Como vecina que soy de Doña María del Refugio Rojas, ésta siempre me decía que algo andaba mal en el mundo como Dios lo había creado, pues no era perfecto como se decía, ya que ella le hallaba muchos defectos y su tarea era enderezarlo; si ella se pasaba al vida atareada componiéndolo es que no estaba bien terminado. Porque no era natural que alguien le quisiera dar su amor a otro que no lo sabe o no lo quiere. Y, ¿quién es éste o ésta para rechazar y no querer aceptar lo que con tanto amor se le ofrece?

Que el mundo estaba mal desde la hora y punto en que el amor no estaba bien encaminado y no llegaba a donde iba dirigido; ¿o por qué alguien se debía enamorar de quien no debía?, desde que había unos que querían algo que no tenían y había otros que lo tenían y no lo apreciaban o no les hacía falta, y no lo daban o habían otros que no querían recibir lo que se les ofrecía con tanto amor y sufrimiento y para llevar las cosas a buen término y caminos estaba ella.

Que ella se desvivía procurándoles amor a quienes no lo conseguían con sus propios medios, ya fuera por una cosa o por otra; retirándose a los que ya estaban hartos de él; a otros consolándolos, dándoles esperanza, haciéndoles ilusiones de pelos, uñas, cosas del ser amado y con las artes de su ciencia.

Que en toda la comarca se sentía el descontento, ya que de todos lados llegaban a su puerta a pedirle ayuda, desesperados, cuando ya han agotado todos los recursos y todo les ha fallado.

Que le dijera yo o el que fuera, dónde estaba el mal que ella hacía, si ella le echaba una mano a Dios con todo [lo] que había dejado sin terminar o se le descomponía, si ella sólo pretendía poner gobierno donde imperaba el desorden; y si Dios que está en el cielo había fallado, entonces había que buscar otros medios, otros caminos.

Que quién era ella para decirle a ella que lo que hacía estaba mal.
Que ella le quitaba el dinero, el amor, la felicidad, la infelicidad, la mala voluntad o la buena voluntad a los que tenían para dárselo a los que los necesitaban con urgencia, para que estuvieran un poco más repartidas estas riquezas.

Que ella ahuyenta el miedo que los clérigos ponían en la mente de los penitentes, ya que no era menester confesar los pecados y culpas, pues éstos eran las únicas pruebas de vida que teníamos los humanos.

Que el infierno no existía en ningún lado oculto, que está aquí en la tierra, que le dijera yo si no vivían en el infierno todos los que trabajaban en el fondo de las minas, y que todavía hay gente tonta que no lo ve así, por eso el diablo aquí es más fuerte que Dios, pues estaba donde mandaba, en su imperio, y que alguien o yo misma la contradijeran, pues a las pruebas se remitiría; bastaba con voltear a cualquier lado para comprobar el imperio del mal.

Que el amor no se daba en el mundo porque siempre se interponía el diablo; entonces la solución era hacerse su aliado, y en esto último todos los ricos de estos contornos los sabían; a ella no la engañaban.

Y a últimas fechas decía que a medida que se hacía más vieja comprobaba una verdad: que pobres de nosotros que nos hallamos en un mundo tan imperfecto, que ella creía que teníamos muerte de perro, y eso era lo que más tristeza le daba; saber que su carne se pudriría y ya, y que ninguno de los trabajos que pasamos en esta tierra tenía propósito, que qué triste verdad, me decía.

Por lo tanto, que no me creyera yo de confesores, que más me valía llevarme según mi propio dictamen, pero con la condición de ponerme en meditación y lo que dictara mi corazón hiciera, y nada más, pues si no iba errada.

Anónimo, "La vecina de la bruja", en Severino Salazar, Llorar frente al espejo, México, UNAM, 1989, 60pp. (Libros del Laberinto, 11)
Color C-type prints by Cig Harvey, White with moth, United Kingdom.









Para mí sólo recorrer los caminos que tienen
corazón, cualquier camino que tenga corazón.

Por ahí yo recorro, y la única prueba que
vale es atravesar todo su largo. Y por ahí
yo recorro mirando, mirando, sin aliento.



Don Juan
Acrylic on canvas by Cal Massey, Metamorphic 8, EEUU.


domingo, 24 de marzo de 2013






Yo crecí en una ciudad en la que se cubrió el cielo con cables eléctricos y cables de tranvía para que una red de líneas entrecruzadas enmarcan las nubes. Estos cables estaban cubiertos siempre con un zapato solitario o un par de zapatos que le colgaba por sus cordones. Era una práctica que nadie podía explicar. ¿Era una broma? Se hizo aparecer en la ciudad de México y se extendió por todo el valle bajo un cielo de zapatos abandonados.


J. Clement
Fotografía de  Yara Almoina, México, 2007.
http://www.flickr.com/people/yaralmoina/

Making Love in Spanish







When I make love to you in English
the objects in the room have no sex
and I only hear our voices.
But when I make love to you in Spanish
the chairs — those little girls — chatter,
and our shoes
want to step, with adoration, on the body
of light, lamplight,
that falls across the floor.
In Spanish the tangled sleeves of our sweaters
sigh with soft womanly voices,
and fall like long vines
around an armchair

that has become their master.
(El sillón con las mangas).
The roses bathe and bow
filled with desire for the clock
and the fragile windows
want to break into the mirror.
Here, your pockets worship
my stockings.
Here, the white walls worship
the white moon.

In the dark,
I give you my feminine mouth.
In the dark,
el amor mi amor, 
I give you my masculine eyes.





poema de J. Clement
Silver print, unmounted by Erwin Blumenfeld, Young Eyes, 1938, Germany.

domingo, 17 de marzo de 2013






22/ XI / 2011

En algún sitio debo verter las inseguridades , pensé en el papel ¿por qué no acercarse a la savia de algún árbol (ahora electrónico)?

Hay miedo en mi ser. Non grato.

Hace un mes y semanas asaltaron el departamento en el que vivo, después de ese atroz acto algo en mí se quebrantó. Gracias a unas obligadas e impuestas meditaciones he logrado recuperar un poco de paz, logro conciliar mejor el sueño y hay días que con suerte logro dormir con la luz apagada, la computadora encendida y con un poco de música para arrullarme.

Sin embargo,esto ha sido un vaivén emocional, por ejemplo hace poco regresó el terror: un sonido y se activa este pavor, un crujido, una pisada, un golpeteo en la puerta.

Me he cuestionado si será normal este comportamiento, cansada, molesta de lo que otros no comprenden. ¡De verdad tengo miedo! La intrusión vivida fue fatal.

La sabia de mi roommate diría "qué hay que aprender de esto".

Respondería: -Mi seguridad,
                    -No andar con miedo,
                    -Cuidar y limpiar mis pertenencias,
                    -Cuidar de mí.

¡Qué difícil es esto! Si tan sólo se fuese el miedo, pero mi seguridad fue perturbada, pensar que alguien podría entrar de nuevo a casa, eso es lo que me da terror.

La vida no para, no tiene pausas, uno debe seguir y continuar, lo que no se hace a diario es un punto perdido, que tal vez, no podría regresar.

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17/III/2013

De la lecciones de la vida más fuerte que he tenido en esta vida ha sido "atravesar el miedo" y repetir el mantra de ahora mi ex-rommate "Miedo nunca, precaución siempre".


Imagen de la película Kill Bill





Si pudiéramos penetrar en nosotros mismos y extraer los pensamientos como el buzo extrae las perlas... ¡Preciosas perlas de las ostras cerradas del silencio, en las profundidades de nuestra subconsciencia!

 Isadora Dunca
Dibujo de Robert M. Place


sábado, 16 de marzo de 2013

para T



Te poblaré de alondras
y semanas
eternamente oscuras
y desnudas.

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¿Cómo será buscarte
en la distancia?


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Mi sexo como el mundo
diluvia y tiene pájaros.

Eunice Odio
Gelatin silver print by Barbara Morgan, Martha Graham, Ektasis, 1935.











Clase del 8.03.82




Verbo: morir
Morir,
presenta la misma irregularidad que
dormir
y además,
tiene irregular el participio.

Para morir hay muertes simples,
dejándose caer en el gerundio...
muriendo.

En el presente,
Yo no muero,
Tu no mueres,
El muere, asesinado
yo lo ví

¿Podrá haber un futuro?
¿Será perfecto?
¿Habréis muerto para entonces?
¿Será imperfecto?  Me pregunto.
¿Moriréis?
¿Tenéis irregular el participio?
¿Viviréis?  ¿Con nosotros viviréis?
¡Despertad soldados!
Dormir, es tan irregular
como Morir.


Poema de Julio R. Alegría.
Photograph (vintage elatin silver print mounted to board)  by Edward Westom, Clouds, Death Valley, 1938.











Todavía te recuerdo


Si te tuviese que nombrar:
 no podría

Invocar tu presencia es una suma de números negativos que me alejan del centro.

¿Dónde estás?

Esto de perder - te,  me sorprende, no esperaba quedarme sin aire.

Uno cree tener el control para descubrir que no es así.


Herbert Matter,  Cautioned shoppers not to lose their heads to fashion in this shot, 1939.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Cada boca es una hoja








Las piedras sangran porque adentro de cada piedra y de cada roca hay un corazón.
(...) Si uno escucha a las piedras podemos oír su latido.


J. Clement
 Sculptures on  bronze by:Jim Dine, Walla Walla Heart on a Rock, EEUA, 2005. 



sábado, 9 de marzo de 2013









"Dios (él que sea, quien sea) no podía estar en todas partes a la vez. Por eso creó a las madres".



Proverbio judío
Gelatin silver print inscribed with ink by: Shirin Neshat, Untitled, Iranian, 1996.


Añoranza


                                      ´






                                                                                              para  T

A esta altura de mi vida ¿qué significa quererte?

Pensé en cómo nos conocimos un cúmulo de coincidencias y encuentros, a mi parecer deleitosos..

Yo te miraba cada vez que visitabas las librería en la que trabajo, yo nunca imaginé que, también, me mirabas a discreción.


Visitaste varias veces mi lugar de trabajo y adquiriste varios materiales. De pronto un día laxo y relajado de clientes llegaste, yo estudiaba unos apuntes, pues, se acercaba el verano y con este los exámenes finales. Recuerdo que al acercarte al mostrador dijiste -¿qué estudias?-
Yo respondí: -Filología-.
Miré tu cara y las gesticulaciones emitidas y comprendí que no te era ajena esa palabra.

Dialogamos un poco y me comporté renuente a darte información sobre mí, en realidad estaba nerviosa, pues siempre me pareciste apuesto y encantador. Confieso que en varias de tus visitas jugaba, conmigo misma, a mirarte en secreto, te llamaba con la mente y si virabas la cara fingía el llamado.

Hasta que un día apareciste en mi universidad. Comprendí que esos encuentros no eran una casualidad, mas no quise aventurarme a la profundidad de la mente para suponer, en realidad esta vez dejé que la vida me sorprendiera y así fue.

Meses después, pasé del compromiso de una relación a la soltería y como si le hubiese clamado al universo un ser  afín a mi: apareciste.

Nos encontramos en un pasillo de dicha institución, yo huía de una clase por no haber finalizado los deberes, la excusa; "exceso de trabajo", casi chocamos en un pasillo, nos saludamos, después insististe en querer decirme algo con urgencia y de suma importancia, accedí.

Te seguí por los pasillos a la sala de firmas de asistencia de los docentes, luego, fuiste al baño, yo miraba el reloj, pues tenía otra clase, regresaste y salimos a un jardín de esa institución.
.
Siempre creí en tu belleza, pero esa noche descubrí tu interior.

Nos sentamos en una jardinera y dije -qué sucede, qué es eso tan importante que necesitas decirme-.

Me miraste con el fulgor de tus ojos negros y dijiste -como quisiera estar en otro lugar, para decirte lo que diré: quiero salir contigo, me gustas, llevo meses pensando cómo aproximarme a ti-.

Respondí - si eres géminis me iré corriendo, siempre pierdo con ellos-.

Dijiste -sabía que eras bruja, soy géminis-.

Yo aspiré el aire y con él un poco de angustia,  mas respondí -¿De verdad, entonces me iré corriendo y si permanezco me pellizcaré, pues no puedo creer que tú me busques?-

Me pellizcaste  y me besaste. Después, yo te besé en respuesta al agrado de tu beso. Luego nos besamos y besamos y besamos.

Intercambiamos información suficiente para seguir en contacto.

Un código de identificación, un pasaporte a tu sexo, una nación para este amor.

Regresé a mi siguiente clase extasiada de tu sabor, de tu maravillosa mirada. No le dije nada a nadie, no esa noche.

Sin saberlo ya eras mi amor, sin saberlo eramos dos. Ven róbame los besos que me muero por tu amor.


Al día siguiente llamaste para desearme los buenos días y decirme que habías pensado en mí por la noche, querías verme, hablaste para desearme buen provecho, buenas noches, hasta que nos vimos de nuevo en tu casa.

Parecía que la vida quería que nos encontráramos, vivimos a quince minutos de diferencia, mi trabajo está a siete cuadras de tu casa, estudiamos carreras afines, música, comida, libros, sexo y el surgimiento del amor.


Era tan dulce tu voz, tan dulce tu clamor, tan dulce. Ven que te cobijo con mi ser, te arrullo con mi ser, te amo con mi ser.

Hasta que un día decidiste guardar silencio y desaparecer. Debo confesar que al principio me dolió tu adiós no explicado, tu ausencia, a mí parecer, sin sentido. Pensaba en Milan Kundera y su magnánimo texto La insoportable levedad de ser donde expone la hipótesis de que cada vez que el ser (humano) está en (paz) levedad, no lo soporta y busca  romper con esa supuesta estabilidad.


Me he quedado con un manojo de tu esencia ¿dime dónde está tu huerto para regresarte esta ausencia?

Sobran preguntas, los meses han hecho su labor, tiempo, tiempo de una fidelidad absurda en busca de cesar el dolor.

Extrañote, lo sabes, sin embargo la respuesta de tu adiós "es como un cuchillo que rasga el lienzo de la decoración pintada, para que podamos ver lo que se oculta tras de ella".




Fotografía de Annie Leibovitz, Annie Oakley´s heart target, E.E.U.U., 2010.





lunes, 4 de marzo de 2013









A  falta de amor no se puede santificar nada.

M. Houellebecq
Print and multiples by Davis Spiller, My heart, 2012, England.


viernes, 1 de marzo de 2013

Tener un perro Roverandom








Será qué fue una promesa en conjunto que no se cumplió (bueno, una parte) o será que desde antaño yo ya deseaba un can en mi vida. Puedo decir que fue un poco de las dos situaciones mencionadas.

Un novio y yo tuvimos el fallido plan de vivir juntos, él ya tenía un perro y yo siempre quise tener una pareja de perros novios, de ser posible uno negro y otro blanco. Años atrás en casa hemos tenido perros, aunque los amé (amo), nunca los sentí realmente míos. En principio nunca costeé su necesidades, claro que les dediqué amor y cuidados, pero siempre respondieron más al llamado de mi madre y su esposo. 

Así que en esta idea de unir vidas, caminos, mundos y planes en conjunto coincidió que los perros de mi madre iban a tener cachorros, así que me dispuse a pedir con anticipación la adopción de uno de la camada que fuera hembra. 

Ese novio y yo al final nunca concretamos nada y la relación se disolvió, pero siempre me ha gustado pensar en la frase célebre del buen Roberto Bolaño que dice: " El amor nunca trae nada bueno. El amor siempre trae algo mejor", en este caso eso mejor, además de varios y rudos aprendizajes, fue mi Isadora Roverandom.

Ella nació un 10 de febrero de 2012, me tocó asistir el parto de la camada de Isadora, la recibí,  fue la tercera de ocho perros y  la segunda hembra de toda la camada. Fue una experiencia nueva para mí, sólo veía como la perra mamá expulsaba burbujas gelatinosas, luego las lamía hasta romper esa barrera y los perritos empezaban a llorar. 

Desde que la tuve en mi manos supe que ella sería mi compañera de años, la tomé y le susurré al oído su nombre: Isadora. Me han dicho que era imposible que me escuchará, pues los cachorros nacen sin oír y ver, mas sé que ella me escuchaba de otra manera, desde ese día con sólo pronunciar su nombre ella movía el rabito y supe que teníamos un lazo indestructible.

En un poco más de un año ella ha sido mi gran compañía, hemos crecido juntas, me sigue sorprendiendo el radar emocional que tiene integrado, su gran capacidad de percepción. Es evidente que estoy enloquecida y enamorada de mi perra, pero presiento que esto es ancestral. Esta manera de crear un vínculo con algún animal, me preguntaba hace poco cómo era posible que los perros o los gatos en concreto entendieran las instrucciones o el llamado de sus amos. ¿Cómo era posible que entre la multitud supiesen qué eres tu quien les llama, cómo puede virar en el camino y percatarse que estás lejos y regresar a buscarte? 

Llegué al grado de pensar que mi perra entiende español, así de grande es el vínculo qué sé que cada perro entiende el idioma del país en que nació o el idioma en que se le enseña. 

Una de las experiencias más fuertes que he vivido con Isadora fue el día que ella enfermó, no paraba de vomitar y tuve que hospitalizarla, dos días después yo acabé, también, enferma y hospitalizada. Mi sorpresa más grande  fue cuando el veterinario me dijo que mi perra no tenía nada, al enterarse le respondía la llamada desde el hospital  me dijo: Creo tu perra somatizó todo tu malestar. Uff, no lo podía creer, le habían practicado todos los estudios y en verdad ella no tenía nada. ¡A qué nivel me percibe!

Así los días transcurren y yo sé que Isadora va a mi lado caminando, creciendo y sintiendo con su enorme corazón de perro, yo sólo espero que los años que nos toque estar juntas sean plenos, mi mayor deseo es que mi corazón humano le de a diario una vida feliz.


Prints and multiples with exclusive edition on Fabriano cotton 30gms by: Stephen Davids, My master and his dog.




Ley de migración (fragmento)

Cuando le pregunto a los expertos
¿qué tiempo me queda?
quisiera que no me respondieran con años ni argumentos.

Tengo que saber si me quedan las horas suficientes
para remendar esta relación
para trabajar el libro hasta su nacimiento
para estar junto a mi padre en lo que le queda de camino.

Me niego a seguir el lenguaje
como un perro con el rabo entre las patas.

Necesito tiempo que es música,
horas que se levantan con el pan,
años repletos de nexos.

(...)
En el presente siempre hay un temblor de pasado.

Dame un puñado de frutos
para rozarme los labios.



poema de Margaret Randall
Mixed media and oil and charcoal on linen by: Tracey Emin, When I hold you, I hold your heart, England, 2012.