martes, 25 de noviembre de 2008

Memorias del Subdesarrollo




Uno busca siempre la repetición de todo lo agradable que ha probado en la vida: ahí estÁ la tRaMpA. Sufre cuando no lo tiene y si lo tiene el MiEdO a PerderLo es de EsPanTo.

La mirada de otros puede cambiarle la vida por completo a uno.

Entonces me puse a mirar a las mujeres. A fijarme en la que encontraba por donde iba caminando. Lo más extraordinario de la mujer cubana es que siempre te mira a los ojo, nunca rehúye deJarse TOCAR y tOcArTe con los ojos...

En Memorias del Subdesarrollo, Edmundo Desnoes.
Fotografías de: Frank Horval, Givenchy Hat, Paris, 1957, gelatin silver print.

1 comentario:

vEra la tanguera dijo...

¡Reina! ¡Gracias por siempre decir cosas dulces! Por creer en... en... la fraternidad femenina... ¡no sabes lo mucho que eso me alienta! TE quier un chingo... sé que estaremos mejor... en tanto nos tengamos en primer lugar a nosotras mismas... y seamos las sujetas de nuestro amor y no permitir que unos hombrecitos nos vuelvan borrosas... ¡EStoy contigo carnalitísima de mi cucharón!